El Centro Comercial de Santa Fe se expresa sobre la actual situación



 

Los plazos son cortos…

 

Los especialistas están lejos de compartir un diagnóstico sobre cuál será el comportamiento de la economía durante el 2019. Mientras algunos consideran que se continuará el tránsito de la recesión a la recuperación y una parte de los analistas comparten esta idea, otros temen que el impacto negativo que está recibiendo la actividad económica en la actualidad frene, lo que para algunos puede ser la salida de la crisis Es simple detectar que entre las primeras razones de preocupación del ciudadano está la incertidumbre en relación a la continuidad de su actividad sea dependiente o independiente. Ello se refleja con notoriedad en el sector comercial de nuestra ciudad donde casi el 90% de los comercios son pequeños y medianos y el 75% de ellos tiene hasta cinco empleados. En el actual cuadro de situación y teniendo en cuenta que los tiempos se van terminando para un gran número de empresarios comerciales y/o emprendedores, necesitamos con urgencia la empatía que deben tener quienes toman decisiones en el ámbito político de los distintos estamentos gubernamentales. Es necesario que asuman el liderazgo político para lo cual fueron elegidos y tomen decisiones que reviertan esta dolorosa tendencia. En los últimos años el poder adquisitivo de la sociedad se ha visto degradado mes a mes y ese descenso tiene efectos muy nocivos para el conjunto de la economía. Por un lado, viene afectando seriamente el consumo y por el otro incrementa los ciudadanos que sufren las consecuencias de la pobreza. Ambas situaciones la venimos visualizando en los relevamientos mensuales que realizamos desde nuestra Entidad donde hace 13 meses consecutivos las ventas vienen cayendo significativamente.

Los argumentos de nuestro reclamo se basan en la fuerte presión tributaria, el desmesurado aumento de las tarifas, la inflación, el costo de los alquileres, los altísimos costos de financiamiento y los costos laborales como problemas de difícil solución ante la caída de las ventas que se produce como consecuencia lógica de dichas situaciones. Ante la falta de reacción de quienes deben asumir la responsabilidad de sostener la actividad económica y con ella financiar el gasto público, se comenzaron a visualizar las consecuencias de esa ineficiencia a principios del año en curso cuando decidieron cerrar sus puertas varios comercios en las distintas arterias de la ciudad. Es necesario asumir el compromiso de tomar decisiones porque la resultante puede ser de mucha gravedad.
Algunos economistas sostienen que el camino es el correcto y que la economía se revitalizará en los próximos meses y no podemos negar que ello pueda suceder pero cabe aquí un paralelismo con la crisis del 30 cuando John Keynes mencionaba “en el largo plazo, todos estaremos muertos”.


Santa Fe, Febrero de 2019